sábado, 4 de julio de 2009

La expansión de la industria automotriz en Europa y Estados Unidos


Así como en el pasado las leyes inglesas detuvieron el desarrollo de la industria automotriz (ver párrafo 4), en 1901 se enmendaron al impedir que el "British Motor Syndicate" se apropiara de la exclusividad de los derechos de fabricación de los motores Daimler. Pronto Benz se convirtió en el principal productor y vendedor de autos en Europa, fabricando 2500 autos sólo en el año 1900.
En la década de 1890 Henry Ford decidió entrar al negocio de los automóviles. Su primer dolor de cabeza fue la patente obtenida por Baldwin Selden en 1895, que se adueñaba de los derechos de la aplicación del motor de combustión interna a los carros. En EEUU, en 1899 Olds fabricó 400 autos en 6 meses y se convertía en el mayor fabricante de Estados Unidos.
En 1899 la Electric Vehicle Company compró esa patente y dio licencias a productores locales, mientras que Ford se negó a hacerlo y fue a proceso judicial en 1903. Para mediados de 1911, Henry Ford ganó en la corte. Para entonces, había más de 600.000 autos vendidos en EEUU, pero muchos funcionaban a vapor o a electricidad. Evitar este intento de monopolio le costó a EEUU diez años de desventaja frente a Europa, que lo hizo en 1901

Desarrollos previos al motor de combustión interna de tipo actual a gasolina


Hasta llegar al motor de combustión interna alimentado a nafta, técnicos, ingenieros y científicos de todo el mundo experimentaban con desarrollos propios evaluando el diseño, funcionamiento y rendimiento con combustibles como gas y kerosene. En 1678 el científico holandés Christian Huygens generó un diseño de motor de combustión interna que finalmente nunca construyó.
En 1805, un suizo llamado Isaac Rivaz armó un carro autopropulsado de diseño mecánico propio. En 1863 el francés Étienne Lenoir presentó en París un vehículo de transporte autopropulsado que utilizaba como combustible el gas para iluminación.
Los alemanes Eugen Langen y August Otto desarrollaron un motor a gas en 1866 y recién para 1876 August Otto diseñó y construyó un 4 cilindros que sentó las bases para los posteriores diseños de motores de combustión interna.

El concepto moderno de automóvil


El paso de carruaje autopropulsado al concepto de automóvil tuvo lugar entre 1885 y 1887. En ese período Karl Benz y luego Gottlieb Daimler vendieron los primeros vehículos a nafta con un rendimiento aceptable. La diferencia entre ellos era que Karl Benz tenía intención de fabricar autos mientras que Gottlieb Daimler solo se interesaba por vender motores para poder así financiar sus desarrollos posteriores.
El auto de Benz era superior como conjunto dado a que utilizaba la última tecnología de la industria de las bicicletas.2 Pronto se consolidó como productor, su modelo de tres ruedas se vendió con éxito a partir de 1888 dando origen a la industria del automóvil. Por otra parte, el carro de Daimler era mediocre excepto por su motor. El impulsor era técnicamente superior al de su rival Benz y en poco tiempo revolucionó la incipiente industria automotriz.
Paralelamente a los productos de Daimler y Benz, inventores e ingenieros franceses fabricaban vehículos a vapor de excelente calidad y buen rendimiento. El punto de confluencia importantísimo para la evolución y consolidación del automóvil se dio en 1889, cuando dos ingenieros franceses, Émile Levassor y René Panhard, descubrieron y conocieron el motor Daimler en la Exposición Universal de París. Solicitaron los derechos para copiar su diseño y los obtuvieron un año después.
Luego consideraron que el automóvil no tendría un gran futuro y cedieron sus derechos sobre los motores Daimler a Peugeot, que fabricó 5 autos en 1891 y 29 en 1892 convirtiéndose en el primer productor en serie del planeta, seguido posteriormente por la Benz.
En el nuevo continente, Estados Unidos tuvo su primer auto a nafta en 1891 construido por John Lamberty. En 1895 Charles Duryea y su hermano Frank crearon la primera empresa fabricante de autos de Estados Unidos. Sus antecedentes eran la creación de prototipos, entre ellos el que los hizo populares en 1893. Hasta ese entonces, la superioridad de los motores Daimler era indiscutida.
3.3.-La expansión de la industria automotriz en Europa y Estados Unidos
Así como en el pasado las leyes inglesas detuvieron el desarrollo de la industria automotriz (ver párrafo 4), en 1901 se enmendaron al impedir que el "British Motor Syndicate" se apropiara de la exclusividad de los derechos de fabricación de los motores Daimler. Pronto Benz se convirtió en el principal productor y vendedor de autos en Europa, fabricando 2500 autos sólo en el año 1900.
En la década de 1890 Henry Ford decidió entrar al negocio de los automóviles. Su primer dolor de cabeza fue la patente obtenida por Baldwin Selden en 1895, que se adueñaba de los derechos de la aplicación del motor de combustión interna a los carros. En EEUU, en 1899 Olds fabricó 400 autos en 6 meses y se convertía en el mayor fabricante de Estados Unidos.
En 1899 la Electric Vehicle Company compró esa patente y dio licencias a productores locales, mientras que Ford se negó a hacerlo y fue a proceso judicial en 1903. Para mediados de 1911, Henry Ford ganó en la corte. Para entonces, había más de 600.000 autos vendidos en EEUU, pero muchos funcionaban a vapor o a electricidad. Evitar este intento de monopolio le costó a EEUU diez años de desventaja frente a Europa, que lo hizo en 1901.

La evolución y creación del automóvil y automovilismo


El automóvil, tal como se lo conoce hoy en día, concebido como mucho más que un medio de transporte, no es más que un capricho. Uno de los caprichos más ferviente y ciegamente defendidos por el hombre. Esto es, a criterio personal, innegable. Por momentos me pregunto: -¿Cómo podemos admirar tanto a estos objetos tan evidentemente imperfectos?
Desde su creación, el automóvil capturó la atención del público de todas partes del mundo. Todos querían algo de él. Algunos dedicaban horas a mejorar sus prestaciones para tener el más rápido, otros el más elegante. Los más ambiciosos, o aquellos con un gran ego, pensaban en fabricar sus propios autos.
Muchos tenían como meta colocar sus nombres en el frente del vehículo más vendido. Algunos simplemente querían un auto a su medida, no para compararse con un supuesto rival, sino para disfrutar la sensación de manejar su propia máquina, diferente a todas las demás (a esto es a lo que hoy conocemos como custom o tuning).
Los autos que hoy en día circulan por las calles son un atentado en contra de los principios de la aerodinámica. Las grandes automotrices nos enseñaron a consumir bocetos y fotos de autos con angulosas protuberancias con la ridícula idea de que "cortan mejor al aire", tienen un "aspecto agresivo", son novedades del "sharp design" y otras patrañas que utilizan como argumentos de marketing.
No es necesario ser un experimentado ingeniero para darse cuenta de que una máquina que tiene un 40% de eficiencia y es altamente contaminante del medio ambiente, no es precisamente la más brillante creación del ser humano, aun peor es que sea el tipo de vehículo más masivamente utilizado en el mundo.
A medida que crecían los conocimientos del impacto medioambiental del automóvil, como la contaminación sonora y atmosférica, se sucedieron las innovaciones técnicas, restricciones a los niveles admisibles de emanaciones y decibeles generados.

Los descubrimientos en temas relativos a la seguridad, tanto de los pasajeros como la de los peatones víctimas de accidentes hicieron que el auto sea tan solo un poco más seguro, ya que si tenemos en cuenta que cada vez son más potentes, rápidos y ágiles pero menos pesados, la tentación de jugar con sus capacidades es muy grande... La probabilidad de tener un accidente es aun mayor... Y las estadísticas de accidentes no mienten.
Pero la disposición del ser humano a aceptar grandes cambios es muchísima menor a lo que manifestamos. ¿O acaso los autos híbridos y/o eléctricos de 100 HP tienen la misma aceptación que un auto V6 de 200 HP alimentado a nafta? -Debo señalar que sería muy poco correcto de mi parte no mencionar el enorme esfuerzo de las compañías petroleras por frustrar cualquier intento de alternativa que no las incluya en el negocio-
La misma persona que considera al auto eléctrico un gran avance por ser silencioso y no emanar sustancias tóxicas (no así el híbrido), a la hora de tomar la decisión de compra opta por el motor de combustión. Y por supuesto, él no resignaría las prestaciones de aceleración y velocidad de un auto moderno, la capacidad de tirar rebajes en una esquina y sentir el bramido del escape... contra la pausada aceleración de un auto eléctrico que se desplaza en silencio, que reemplaza el volante por un joystick, que no requiere de caja de cambios...